El Premio del Público recayó sobre El Mecánico de Raikonnen, de Jorge Izquierdo, uno de los trabajos más divertidos del certamen que además de ser una divertida historia de seducción, nos hace comprender que el consumo de Cola-Cao es todo un estilo de vida. ¡El Nesquik no es válido!

Izquierdo, un tipo inquieto y consagrado al escándalo, fue probablemente el más chic de la gala y fiesta posterior al acudir ataviado con hábitos clericales. Este sujeto cuenta en su haber con una colección de sensacionales cortometrajes, además de un par de largometrajes de factura independiente: Eva en la Nube y La interminable espera de Arturo Gros.

Otro de los futuros cracks de nuestro cine, siempre que alguien tenga la suficiente vista como para dejar un proyecto en sus manos. Debería ser así. Pero ya saben de la miopía galopante, casi ceguera, de nuestra producción nacional.